El estudiante requiere un aprendizaje óptimo y la entrega total del docente en encontrar los métodos y estrategias para el desarrollo de éste, pero es necesario el entorno y que satisfaga con los estándares mínimos. Acá los objetivos transversales cumplen un rol fundamental en la entrega de los valores, el respeto y el significado ideal del ambiente adecuado para desarrollar el aprendizaje.
Hasta el año 1981 el currículum educacional estaba regido por cada establecimiento, con esto los colegios mas acomodados entregaban un propicio método educativo incorporando nuevas estrategias y conceptos actuales con la intención de tener un ambiente inmejorable en comparación a un colegio público de aquella época. Que ciertamente sacaban una gran ventaja en el desarrollo económico, social, educacional y por sobre todo de expectativas de vida ya que el analfabetismo, la deserción escolar y un sin número de problemas acrecentaba una mayor diferencia con los mas acomodados económicamente de ese entonces. Hoy, las condiciones han cambiado, no del todo, pero se apunta a igualar las circunstancias y con esto entregar un ambiente conveniente para el aprendizaje del estudiante.
Nosotros como futuros profesores, tenemos que emplear una corriente reconceptualista, (que para este tema creo que es el aconsejado) es decir, aplicar desde un punto de vista humanista y fijar nuestro enfoque en terminar con las desigualdades y demostrar a cada uno de nuestros alumnos que las oportunidades están, hay que saber aprovecharlas y propiciar un entorno acogedor en que destacar las cualidades nos brindara una mejor respuesta de los estudiantes para con la sociedad y el medio. Sabemos que llegar a un ideal es una tarea compleja, con muchos obstáculos, pero dependerá del desempeño y el ímpetu de cada docente en realizar su cometido, en ganarnos la confianza del educando para crear un entorno próspero.
Tiempo atrás tuve una experiencia con un alumno, se había envuelto en un problema de delincuencia y corría peligro su permanecía en aquel colegio, mi misión en ese momento fue de mediador entre el director, sus padres y lo mas fuerte el rechazo de sus compañeros, mi compromiso como profesor fue entregarle un ambiente acogedor, sin cuestionamientos generalizados ni reproches, solo esmerarme que en mi clase se sintiera lo mas a gusto posible y volviera a recuperar su autoestima y encontrar en el camino de los estudios y el deporte, el escape a cualquier tendencia inadecuada. Fue complejo pero con el tiempo se olvido este traspié y nuevamente este chico fue aceptado por sus pares. Con esta experiencia quiero destacar que de no haberle propiciado la suficiente confianza y el ambiente adecuado para su desarrollo integral se habría perdido un joven en la delincuencia, quizás este de mas contarles, pero hoy este chico esta terminando sus estudios superiores y recuerdo con mucho orgullo esta experiencia.